Dieta económica ¿un imposible?

Si desea controlar su peso, consuma con moderación las pastas y otros alimentos hipercalóricos.

No es secreto para nadie que los alimentos en Cuba escasean y resultan demasiado costosos para el ciudadano medio. Esta situación provoca que, por lo general, la gente coma lo que puede y a la hora que puede y es uno de los motivos de la obesidad que paulatinamente aumenta cada vez más en la población de la isla. Pésimos hábitos alimentarios, algunos heredados de España; otros producto de las privaciones de los últimos años, unido a la autosuficiencia criolla de cada compatriota que, por supuesto, también sabe de dietética, forman una mezcla fatal para un buen estado nutricional.

Es muy cómodo y facilista culpar a la escasez de comida para tragarse a cualquier hora la primera basura que tengamos a mano para después mirarse con triste resignación el abdomen fláccido y la celulitis. Con relativamente pocos recursos, pero administrando con prudencia las ingestas diarias de comida e incrementando el gasto calórico diario, se puede mejorar ostensiblemente la imagen física y energía en las actividades diarias.

Si alguien desea de veras disminuir su grasa corporal, sentir una sensación de bienestar general y mantenerse activo durante todo el día, deberá conocer primero qué es lo que no debe hacer. Auténticas barbaridades que se autoimponen las personas tienen resultados desastrosos debido a falsas ideas preconcebidas sobre algunos alimentos. Aquí enumero a continuación algunos de los mitos que atentan contra los buenos propósitos de quienes pretenden soltar algunos kilos.

-Mito no.1-Ingerir mucha fruta es bueno para perder peso pues la fruta no engorda.
Realidad: Las frutas por lo general son ricas en carbohidratos simples, en azúcares que por supuesto, si se ingieren en demasía, se acumularán en forma de grasa.

-Mito no.2-Eliminando una comida del día se restringen las calorías diarias y se perderá peso.
Realidad: Eliminando una comida en el día solo conseguirá ralentizar su metabolismo, nada menos que el responsable de la utilización de su grasa corporal como energía. Además el ayuno prolongado provocará que en la ingesta que suceda a éste, se disparen sus niveles de insulina, el índice glicémico de su sangre se elevará y su organismo acumulará energía para las hambrunas a las que lo está sometiendo en los lugares que usted menos desea, en las células de su tejido adiposo.

-Mito no.3-Sustituyendo el arroz por malangas hervidas u otro tubérculo perderá peso.
Realidad: Este es uno de los mitos más graciosos, la malanga por ejemplo es una de las elecciones para alimentar a los bebés y embarazadas, es decir, quienes necesitan precisamente lo contrario, aumentar de peso.

-Mito no.4-La báscula es el indicador perfecto para los progresos
Realidad: La imagen que le devuelve el espejo y su bienestar son el mejor medidor de sus resultados. Eliminando sal y calorías drásticamente perderá peso rápido, grasa… y también valiosa masa muscular, provocando un estado de ansiedad que usted soportará solo un tiempo limitado antes de atiborrarse de comida, abandonando todo y ganando más peso del que tenía inicialmente. Aun cuando usted tenga una voluntad de hierro y se mantenga firme en su restricción de calorías, su salud se resentirá de la falta de nutrientes esenciales para el buen funcionamiento de su organismo.

Consuma frutas en la manana y evítelas en la noche, sus niveles de energía aumentarán.

No es casual que haya elegido estas fechas para comenzar a tratar estos temas, ahora es el momento para trazarse una estrategia para verse mejor el próximo verano, no incurra en el socorrido error de querer enmendarse en mayo y esperar resultados tangibles y duraderos en dos meses. Si desde ahora cambia su modo de alimentarse y realiza algún ejercicio físico bien dosificado le auguro logros bien estimulantes.
Para comenzar con buen pie su plan de mejora física le recomiendo lo siguiente
-En vez de dos o tres opíparas comidas diarias haga cinco o seis comidas frugales. Cuide de ingerir algo cada tres horas a lo sumo.

-No abuse de los carbohidratos, pero tampoco los elimine totalmente. Elija tubérculos nutritivos y económicos como el boniato, de ser posible pan, galletas y arroz integrales. Evite el azúcar al máximo y cuando la utilice ocasionalmente eche mano de la prieta. El plátano es una fruta un poco alta en calorías, pero una fuente importante de potasio y otros minerales, así como vitaminas y azúcares que su cuerpo asimilará. El plátano además crea una sensación de saciedad como ninguna otra fruta; meriende uno o dos plátanos a media mañana, entre el desayuno y el almuerzo. En cambio en la tarde, entre almuerzo y cena elija un trozo de melón de agua, fruta bomba o manzana, si su bolsillo lo permite.

-No necesita ser rico para alimentarse bien, o al menos lo mejor posible. Sea creativo, no use nunca cereales de desayuno cargados en azúcar como los cornflakes y camarilla. Si no puede adquirir avena no desespere. Hágase un boniatillo para su desayuno, con un mínimo de leche y si es estrictamente necesario un poco de azúcar crudo, un par de huevos pasados por agua y ocho onzas de zumo de naranja o fruta bomba, sin azúcar por favor. Redescubra el sabor natural de la fruta. ¿Solo tiene pan blanco a mano para los carbohidratos del desayuno? Tuéstelo bien y trate de no ingerir más de uno (aproximadamente sesenta gramos) ¿De momento no tiene huevos? Escoja un trozo de queso artesanal (sí el de los campesinos) nunca fundido o crema que son muy grasos, o una pequeña porción de mantequilla de maní, NUNCA MARGARINA, POR FAVOR; ES EL PEOR VENENO QUE SE OFRECE EN LOS MERCADOS.

-Según transcurra el día aligere sus comidas, después de las seis de la tarde evite ingerir carbohidratos feculentos, es decir cereales y tubérculos, y elija los fibrosos. Una ensalada de verduras acompañando la carne estará bien. Los platos proteicos deberán ser asados al horno o a la plancha, al vapor o hervidos. Si hace albóndigas o hamburguesas cuide de no añadir pan u otro aglutinante hipercalórico. Evite las salsas en general en su comida diaria.

Muchos expertos en fitness y musculación, aconsejan una vez a la semana hacer una comida libre; me uno a este criterio, es nulo el valor de una ingesta excesiva contra siete días disciplinados para su físico. En cambio su psiquis se lo agradecerá mucho, podrá comer alimentos gustosos al paladar sin sentir culpa alguna y disfrutar el placer de visitar su restaurante predilecto.

Tome las cosas con calma y pruebe  lo que aquí comparto, en próximas entregas daré datos para calcular su ritmo metabólico, algunos consejos para cocinar sanamente con ejemplos de menús diarios para perder grasa, e ideas para realizar ejercicios físicos según sus objetivos. No se fabrique pretextos, con un poco de imaginación y creatividad, incluso en nuestras circunstancias de escasez, lo que prima para un peso saludable y una buena forma física es la racionalidad y voluntad humanas, no los abarrotados mercados del primer mundo.

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3 comentarios en “Dieta económica ¿un imposible?”

  1. carmen
    noviembre 17, 2011 a 11:45 am #

    …muy interesante y claro su escrito gracias ..

  2. noviembre 26, 2011 a 12:15 am #

    Hay países que meten el arroz con frijoles y la yuca en el desayuno.

  3. Amanda María
    noviembre 6, 2016 a 4:13 pm #

    lo unico q hay que tener es mucha fuerza de voluntad, yo trato de hacerlo pero es un poco duuuurooo, ja pero bueno algo se puede

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